Historias de la Familia ( Bar Chencho) (1)

15abr09

familia-delgado-barbuzano

 (En la foto: Candelaria, José, Isael y Erótida)

 

En nuestra familia (por vía paterna) nos han dejado dos hombres que han sido grandes personas y dejan tras de sí un sinfín de recuerdos. El muy conocido Evencio, “Chencho”, en cuya cantina (Bar Chencho) muchos han compartido- con el encantamiento de la embriaguez-, la amistad pura, el vino y la parranda. Tan conocida es esta cantina que hasta personajes ilustres como Elfidio Alonso (ex alcalde de La Laguna) han pasado y saboreado nuestra cultura norteña. Otro de los “grandes” hombres de la familia y un apasionado de los dardos que falleció recientemente fue, José Barbuzano, más conocido como “El Verga”, apodo casi honorífico y apropiado, debido a su ingente altura (pasaba de los dos metros).

Cuidó y dedicó casi toda su vida de las fincas de Don Alberto Herrera, en el Apio, donde tenía su residencia. A su funeral asistió Ricardo Melchior, presidente del cabildo de Tenerife, una visita de lujo y que a todos nos sorprendió. Era hermano de mi abuelo Gregorio y pertenece a los Barbuzano de Valle de Guerra. Chencho, propietario del bar y cuñado de mi padre, era zapatero y su vieja zapatería aún resiste el paso del tiempo. Muchas andanzas y correrías han pasado a través de la enseñanza oral de la familia y perduran en nuestra memoria, que por cierto está más viva que nunca.

José Barbuzano dejó también un inolvidable reflejo de su desbordante personalidad y forma parte de un increíble legado de grandes personajes de nuestro pueblo. Detrás de la cantina había un pequeño campo de lucha canaria que durante los 50 y 60 sirvió como terrero para los numerosos campeonatos que se allí se celebraban. Ante la evidencia de una irresistible añoranza, con la serenidad a veces engañosa de la nostalgia, muchos recuerdos agazapados en lo más profundo y lejano del tiempo afloran una vez más y quisiera compartirlo con vosotros.

En lontananza también se esconde el eco de unas cuantas generaciones, que a veces llega con el alisio fresco o la pesada calima. Un valle engalanado de palmeras e invernaderos, infinidad de huertos, fincas y con un noroeste presidido por el enfervorizado océano Atlántico. La historia que nos ocupa en esta ocasión es muy reciente, permite entrever algunos de los momentos de juego e íntima compañía en la citada cantina de Chencho.

En uno de los múltiples paseos que le dedico a mi padre surgió el capricho de jugar una partida de dominó con algunos de sus familiares. En este caso con su hermano Isael y su sobrino Manuel Reyes, actual propietario del bar y primogénito del fallecido. Llevé una Nikon D60 que uso para instantáneas familiares, quería inmortalizar un encuentro que le proporcionó un caudal de dicha a mi padre, además de un gran placer por parte de éste que escribe. La secuela de una terrible y devastadora melancolía no tardó en manifestarse, volvía la dictadura de la nostalgia a gobernar mi mente, arremetiendo contra un alma indefensa. Miraba serenamente sus ojos, su estoico y gallardo brillo, mirada siempre sonriente y transparente. Un día para recordar y colmarnos de alegría, por el necesitado equilibrio que se merece nuestra familia, víctima de los antojadizos designios de una muerte viajera.

Juan Cairós

Sonaban  llaneras de Reinaldo Armas, el crujir incesante de las copas, las carcajadas diáfanas y el golpe casi cadencioso de las fichas de dominó. Una partida que pretende burlar la que no podemos ganar y nos espera allende la vida conocida. A nuestro lado, seguramente, por los espacios laberínticos e ignotos, fulgían también las sonrisas de aquellos familiares que recientemente han despertado en otra espiral desconocida.Isael Delgado

La única razón ocurrente para justificar éstas líneas, es el ya maduro pensamiento y sentimiento que le dispenso a mi familia paterna. Mención especial para Doña Candelaria y José Barbuzano, hermanos de mi abuelo Gregorio, que juntos cierran con su fallecimiento un episodio temporal y único; el adiós de una familia que continúa enraizándose en sus hijos y nietos. La arrebatada vida de aquellos que con esfuerzo y amor allanaron el camino, para que este corazón y espíritu dé testimonio de lo vivido, perdurará, mientras haya más vida, en cada palabra escrita…Porque ya lo dijo un sabio: “Las palabras vuelan, pero los escritos quedan”

 

 

 

 

 

 

 

 casachencho

 

 

 

Fotos y Texto: Juan G.Cairós, abril 2009.



3 respuestas a “Historias de la Familia ( Bar Chencho) (1)”

  1. 1 L H

    ¡Señor, como pasa el tiempo! Hasta me han tenido que ayudar para recordar a algunos personajes de las fotos y parece que era ayer cuando nos cruzábamos con todos ellos por los caminos de nuestro querido pueblo. Porque ya sabes que en los años 50 y 60 el Valle era un río de gente que iba a todas partes caminando puesto que eran muy pocos los que podían permitirse el lujo de comprar un coche. Bueno… ya en los 60, un buen número de valleros hacía el esfuerzo de adquirir, sobre todo, algún furgón que le permitiera el traslado de sus productos hortícolas y, acaso, algunos pocos, un coche para el servicio familiar.
    No hace falta decirte, Juan, que me encanta leer estas crónicas tuyas y que espero la continuación con mucho interés.
    Vallera.

  2. 2 Javier H. Barbuzano

    ¡¡¡Chapeau!!! estimado Juan. Gracias por devolverme a mis orígenes. Por no avergonzarme de ellos. Por poner emociones a cosas corrientes y sencillas.
    Ha vuelto a suceder. Hace unos veinticinco/treinta años tu padre me puso la piel de gallina con unas malagueñas. Hoy lo haces tu, pero no por juntar toda una ristra de palabras más o menos bonitas y cultas, no. Ni por hablarme de tu vieja familia, si no por devolverme lo ojos de aquel niño que fui, inseguro y feliz, en el Valle de Guerra de los 60.

    Un saludo.

  3. 3 David

    Hola a todos , bueno aunque yo no tengo apellido Dorta , mi padre de segundo apellido si , nacio en Tacoronte, en el año 1942, Hijo de Rita Dorta , nose si su segundo apelido (el de mi abuela era Chavez), ya que ella fallecio cuando mi padre solo tenia 11 años . Mi abuela Rita Dorta nunca se caso con mi abuelo Guillermo Ramos Salazar, y bueno el apellido salazar si se por donde viene. (creo que tube una abuela muy moderna para aquel tiempo jijijij)Según me cuenta mi padre era hija de un Terrateniente de Tacoronte…pero no me se su nombre ahora , se que mi tia abuela de llamaba Antonia .Si algien me puede dar mas información para mi seria un placer rrecibirla.Actualmente vivo en fuerteventura.


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