Cristo de Tacoronte

 

Antes que nada quisiera darles las gracias por la generosa acogida que ha dispensado el
artículo, Historias de la familia: Apellido Dorta. He decidido aportar más datos de este
apellido y para ello transcribo un documento oficial del registro civil donde consta el
nacimiento de un nuevo miembro de los Dorta de Tacoronte.
Para empezar y según mis investigaciones los Dorta son originarios de tres zonas históricas bien diferenciadas: La Laguna, Tacoronte – Acentejo y la zona de Icod de los vinos, ambas en
el norte de la isla de Tenerife, con lo cual, los que posean este apellido son originarios del
extremo septentrional de dicha isla canaria.
Los núcleos familiares más arraigados hoy en día están en Tacoronte, La Laguna (Ciudad, Valle de Guerra y Guamasa) y en menor medida repartidos por toda la franja norte. Los descendientes de emigrantes canarios con este apellido son por lo tanto parientes directos y enlazan con una o varias de las zonas citadas.

DOCUMENTO

En el pueblo de Tacoronte, a las nueve de la mañana del día diez de Julio de 1875 ante Don
Jacinto Rodríguez , juez, y Don Juan Pérez Marrero, secretario, compareció
Don Patricio Dorta,
natural y vecino de esta población, provincia de Canarias, mayor de edad, casado en segundas
nupcias, propietario y domiciliado en la Calle Los Perales según se desprende de la cédula personal que demuestra presentando para su inscripción en el Registro Civil a una niña y tal
efecto declaro:

Que dicha niña nació en la casa de sus padres a las 3 de la madrugada del día 8 del corriente mes.
Que es hija legítima de Don Matías Dorta y de su mujer Doña Ana Dorta de la Paz, naturales
y vecinos de esta población, mayores de edad, casados, labradores y domiciliados en la
Fuente de Juan Fernández (parte costera de Tacoronte).

Que es nieta (datos de los abuelos de la niña nacida en 1875) por línea paterna de Don Luciano
Dorta y Doña María (Isidra,ilegible) de Noda, naturales y vecinos que fueron de este pueblo y ya difuntos, y por línea materna de Don Antonio Andrés Dorta y Doña María de la Paz, vecinos
naturales que fueron de este pueblo ya difuntos:

Que a la expresada niña se le pone el nombre de Isabel Francisca.

Nota: Curioso que ambos abuelos, tanto por vía paterna como materna, posean este apellido,
con lo que no es de extrañar que se casaran siendo primos como era costumbre en algunas
poblaciones de Tenerife a mediados del siglo XIX.

Estaré a  la caza de más documentos antiguos sobre el apellido Dorta correspondiente a la zona de Tacoronte- Acentejo y La Laguna, con el fin de informar y extraer datos lo más preciso
posible. La heráldica es una ciencia que a todos nos gusta y emociona y más partiendo de la
común nostalgia y curiosidad que nos impele a la búsqueda de nuestros ancestros.
Como he dicho, estaré investigando y actualizando esta página según lleguen a mis manos
informaciones valiosas de este y otros apellidos.
Así mismo, intentaré ponerme en contacto con antiguos fotógrafos todavía vivos para que
aporten documentos fotográficos, si los hay, con la finalidad de complementar esta interesante legado histórico. Imprescindible es nombrar para este caso al gran Vicente
Melián, fotógrafo de Valle de Guerra y personaje entrañable donde los haya.
Espero haberles servido de ayuda y lo dicho, los que tengan este apellido que sepan que
son Tinerfeños hasta la médula, más concretamente de la zona Noroeste de la isla.

Otro Dato:
Visto el parecido que tiene este apellido con algunos de Italia y Portugal, es posible que el
apellido Dorta sea una versión castellanizada. Encajaría perfectamente, pues recordemos
que las islas durante y después de la conquista fue constantemente visitada por Italianos
y Portugueses (sobre todo estos últimos). Sabemos también que el 80% de la población
de Taganana, en el macizo de Anaga, son descendientes de portugueses y en nuestra toponimia figuran numerosas  palabras de origen Galaico- Portugués, como “Geito”,
“Escarranchar” y tantas otras. Que Dorta sea portugués es casi asegurado, y más cuando
en su momento expliqué que en el archipiélago de Madeira se tiene noticia de que hubo canarios con este apellido que luego fueron deportados nuevamente a las islas canarias.
Que es un apellido antiguo y que ha perdurado con los siglos, hasta tal punto que no queda
ninguna duda de que se trata de un apellido exclusivo de Canarias, más propiamente de
Tenerife.

 

Juan G.Cairós. 2009


 

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En cuya plaza se celebra en el mes de Octubre de cada año la representación de La Librea, una obra de teatro que conmemora la victoria castellana sobre los turcos en la batalla de Lepanto.luna_iglesia

Estas fotografías las tomé en distintos meses del año y quería mostrar una belleza diferente y más melancólica de dicho monumento. Iglesia cuya primera piedra fue puesta en 1965 pero parece mucho más antigua. Sin duda un icono para todos los valleros y con un especial halo romántico -llegada la noche-, y del que no pude resistirme. Aquí os dejo una muestra de esta serie de fotografías de mi cosecha.iglesia_valleguerra

También un poema que compuse en esas reflexiones que suele hacerse todo ser humano vivo, de cuando la muerte nos espera tras la última puerta…

 

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LA ÚLTIMA PUERTA

Bastó una mirada, extendida,

como los chorros de acuarela,

que le cuelgan al crepúsculo:

Para que hablara el adiós;

¡Llama última del día,

de desesperos tupida!

 

Bastó una mirada, prolongada,

como el halo de una lágrima,

deja un rastro obediente al dolor:

Para desnudar la boca, impedida,

del sueño de un resuello.

 

¡Si me quitaran las palabras!

Bajo un murmullo de pasos,

la seguiría en silencio.

Se acercó,

como se aproxima un beso,

a la comisura de los labios.

 

Allí se despidió, tras la última puerta,

con llagas de luz en su alma,

anunciando instantes sin tiempo.iglesia_valleguerra-5

Texto y Fotografías: Juan G.Cairós. copyright. 2009


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 (En la foto: Candelaria, José, Isael y Erótida)

 

En nuestra familia (por vía paterna) nos han dejado dos hombres que han sido grandes personas y dejan tras de sí un sinfín de recuerdos. El muy conocido Evencio, “Chencho”, en cuya cantina (Bar Chencho) muchos han compartido- con el encantamiento de la embriaguez-, la amistad pura, el vino y la parranda. Tan conocida es esta cantina que hasta personajes ilustres como Elfidio Alonso (ex alcalde de La Laguna) han pasado y saboreado nuestra cultura norteña. Otro de los “grandes” hombres de la familia y un apasionado de los dardos que falleció recientemente fue, José Barbuzano, más conocido como “El Verga”, apodo casi honorífico y apropiado, debido a su ingente altura (pasaba de los dos metros).

Cuidó y dedicó casi toda su vida de las fincas de Don Alberto Herrera, en el Apio, donde tenía su residencia. A su funeral asistió Ricardo Melchior, presidente del cabildo de Tenerife, una visita de lujo y que a todos nos sorprendió. Era hermano de mi abuelo Gregorio y pertenece a los Barbuzano de Valle de Guerra. Chencho, propietario del bar y cuñado de mi padre, era zapatero y su vieja zapatería aún resiste el paso del tiempo. Muchas andanzas y correrías han pasado a través de la enseñanza oral de la familia y perduran en nuestra memoria, que por cierto está más viva que nunca.

José Barbuzano dejó también un inolvidable reflejo de su desbordante personalidad y forma parte de un increíble legado de grandes personajes de nuestro pueblo. Detrás de la cantina había un pequeño campo de lucha canaria que durante los 50 y 60 sirvió como terrero para los numerosos campeonatos que se allí se celebraban. Ante la evidencia de una irresistible añoranza, con la serenidad a veces engañosa de la nostalgia, muchos recuerdos agazapados en lo más profundo y lejano del tiempo afloran una vez más y quisiera compartirlo con vosotros.

En lontananza también se esconde el eco de unas cuantas generaciones, que a veces llega con el alisio fresco o la pesada calima. Un valle engalanado de palmeras e invernaderos, infinidad de huertos, fincas y con un noroeste presidido por el enfervorizado océano Atlántico. La historia que nos ocupa en esta ocasión es muy reciente, permite entrever algunos de los momentos de juego e íntima compañía en la citada cantina de Chencho.

En uno de los múltiples paseos que le dedico a mi padre surgió el capricho de jugar una partida de dominó con algunos de sus familiares. En este caso con su hermano Isael y su sobrino Manuel Reyes, actual propietario del bar y primogénito del fallecido. Llevé una Nikon D60 que uso para instantáneas familiares, quería inmortalizar un encuentro que le proporcionó un caudal de dicha a mi padre, además de un gran placer por parte de éste que escribe. La secuela de una terrible y devastadora melancolía no tardó en manifestarse, volvía la dictadura de la nostalgia a gobernar mi mente, arremetiendo contra un alma indefensa. Miraba serenamente sus ojos, su estoico y gallardo brillo, mirada siempre sonriente y transparente. Un día para recordar y colmarnos de alegría, por el necesitado equilibrio que se merece nuestra familia, víctima de los antojadizos designios de una muerte viajera.

Juan Cairós

Sonaban  llaneras de Reinaldo Armas, el crujir incesante de las copas, las carcajadas diáfanas y el golpe casi cadencioso de las fichas de dominó. Una partida que pretende burlar la que no podemos ganar y nos espera allende la vida conocida. A nuestro lado, seguramente, por los espacios laberínticos e ignotos, fulgían también las sonrisas de aquellos familiares que recientemente han despertado en otra espiral desconocida.Isael Delgado

La única razón ocurrente para justificar éstas líneas, es el ya maduro pensamiento y sentimiento que le dispenso a mi familia paterna. Mención especial para Doña Candelaria y José Barbuzano, hermanos de mi abuelo Gregorio, que juntos cierran con su fallecimiento un episodio temporal y único; el adiós de una familia que continúa enraizándose en sus hijos y nietos. La arrebatada vida de aquellos que con esfuerzo y amor allanaron el camino, para que este corazón y espíritu dé testimonio de lo vivido, perdurará, mientras haya más vida, en cada palabra escrita…Porque ya lo dijo un sabio: “Las palabras vuelan, pero los escritos quedan”

 

 

 

 

 

 

 

 casachencho

 

 

 

Fotos y Texto: Juan G.Cairós, abril 2009.


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Manuel Dorta e Inés Perez Abreu, mis bisabuelos maternos.

 

  

De niño y en mitad de lo desconocido, solía contemplar el cuadro de mis bisabuelos,

que preside el salón de la casa de mi abuela materna. Tenía (y sigue teniendo) una belleza misteriosa, fría y lejana. Una vez le pregunté a mi abuela Concepción quienes

eran:

 

- ¡Inés Pérez y Andrés Dorta, mis padres!

 

Muchos años después volví a sumergirme en el pasado de mi familia, analizando aquellos rostros que parecían mirar al espectador. Un viejo cuadro que cuelga de la

pared desde muchísimo antes de yo nacer, ya posee suficiente atractivo para un cazador de fotografías antiguas. Inés Perez era hija de Manuel Perez y Anastasia Abreu.

Esta última procedía de Santa Úrsula, en el norte de Tenerife, a pocos kilómetros del

Puerto de la Cruz. Vendía cestos de mimbre y en uno de sus muchos trayectos paró en

Valle de Guerra, donde conoció a Manuel, pequeño terrateniente que poseía fincas.

En ellas estaba su futuro y fue cuando Anastasia dejó de vender cestos. Una vez casados

tuvieron a Inés y así empezó la historia de los Dorta.

Por otro lado, Andrés Dorta era hijo de Ángel Dorta y Guadalupe Pérez, ambos vecinos

de Valle de Guerra. Respecto al apellido Dorta, hay quienes apuntan que es originario de Portugal, pero no consta que figure este apellido en dicho país.

Después de algunas averiguaciones, hemos comprobado que se tiene noticia en Madeira, pero en el periodo de la conquista de las islas. Los guanches allí enviados a trabajar adoptaron más tarde este apellido y volvieron a Tenerife. El tronco familiar

de los Dorta es el común en todos los ciudadanos que lo tengan. Muchos Dorta de Tacoronte se fueron a Cuba y Puerto Rico como emigrantes. En Alacranes, cerca de

Pinar del Río, en Cuba, hay un núcleo de habitantes con este apellido lusitano.

 

Mis bisabuelos tuvieron a cuatro hijos, tres niñas y un niño. Recientemente, la hija menor, Carmen Dorta, tuvo la suerte de ser “rescatada” de la memoria isleña y le

dedicaron una entrevista en el periódico El Día (ver entrevista aquí). Fue una profesora de enseñanza primaria que daba clases particulares a los valleros. Estudió bachillerato en el Cabrera Pinto de La Laguna en los difíciles años de la posguerra. Mi abuela (ya fallecida) era la segunda y Encarnación la primogénita (también fallecida) Todas residían y fabricaron su casa en una misma zona, a pocos metros unas de otras. Tenían terrenos donde plantaron plataneras y huertos de hortalizas. Respecto al hijo, ya comenté que murió en la guerra civil española en 1937. Manuel Dorta era sargento y estaba a punto de ser ascendido a Capitán; era el que más estudios poseía de los cuatro y tenía incluso nociones de inglés. Un mortero cayó en la casa de campo de Madrid una fría mañana de diciembre. La metralla salió con tanta violencia que se alojó en su cabeza. Estuvo luchando por su vida un día entero, incluso comentan en la familia que logró reponerse durante la noche, pero al día siguiente apareció muerto.

 

Llegué al viejo salón de la casa de mis abuelos y quedé fascinado una vez más por la presencia viva de mis bisabuelos maternos. Inés y su rostro delicado y dulce, Manuel

y su pose altanera, encerrados en aquel cristal del tiempo, vestigio único de mis antepasados. Reconozco que me vino automáticamente a la memoria, la obra del irlandés Oscar Wilde, “El Retrato de Dorian Gray” , sin duda uno de mis libros favoritos. La imagen que tenía frente a mí era misteriosa; los atuendos y prendas de

principios de 1914 (el mismo año del hundimiento del Titanic), y todo el legado de

historias orales que han perdurado en el tiempo, son fuentes límpidas para un poeta.

 

De los cuatro hijos del matrimonio de los Dorta Perez, sólo queda Carmen, que como ya expliqué antes, conserva en su memoria todos los entresijos de nuestra historia familiar.

Encarnación fue la primera en marcharse, en 1983, aún recuerdo el velatorio, que como era costumbre por aquellos años, se hacía en la propia casa del fallecido. Yo me acerqué, con mi muñequito de E.T, aturdido y apenado, y en medio de rezos y llantos,

deposité mis labios sobre la fría frente de la hermana mayor de mi abuela Concha.

El estar seguro y convencido desde temprana edad del sufrimiento que provoca perder a un ser querido, ha marcado mi personalidad y ha condicionado que pese, a que debemos

seguir adelante, recordar las historias familiares nos llena de una agradable nostalgia.

Encarnación y su marido, Miguel Cairós (pronunciado igualmente Cairos) tuvieron dos hijos, Caridad y Manuel, más un tercero que nació un 25 de diciembre de 1945 y fue bautizado como Esteban Cairós Dorta, que murió exactamente dos meses y 12 días después de nacer, el día 9 de marzo de 1946 a las 4 de la madrugada.

Estos datos fueron recogidos de un diario (ahora propiedad de Caridad) de su padre, Miguel Cairós, quién apuntaba todos los datos precisos de los que disponía, constando

incluso el lugar exacto de la inscripción en el registro civil : Folio 230, Libro 88.

 

 

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(Carmen Dorta Perez, la profesora, fotografía de 1949)

 

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(Caridad, Encarnación Dorta, Miguel Cairos hijo y Miguel Cairos padre, en Güimar, Tenerife)

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(Concepción Dorta Perez, mi abuela materna, en 1945)

 


María Fortuny y Juan Rovira tenían una pequeña venta y una cantina en las Toscas de Arriba, en Valle de Guerra, La Laguna. Una cantina donde muchas tardes y noches

bebían mi padre y mi abuelo Gregorio Delgado Barbuzano. Era una pareja de catalanes que se mudaron a la isla por trabajo y se quedaron hasta que Juan murió. Con este último apellido – extraído del árbol Barbusano – pasa como con el Cairós materno que llevo. Por la rama familiar de mi padre aún lo conservan bastantes generaciones, pero sigue siendo igual de escaso. Lo curioso es que otros Barbuzano (provenientes del mismo tronco familiar) se enlazaron y se perpetuó en un núcleo concentrado en el Camino las Toscas.

El apego que siento por la cultura histórica de mi familia está bastante arraigado en lo más profundo de mi ser. Gente humilde y trabajadora por parte paterna y algo más “desahogada” por la vía materna. Gregorio Delgado, con su 1’92 cm. de altura era un pedazo de hombre moreno, fuerte pero muy sensible, pues escribía unos romances y coplas deliciosos, como el Romance Cubano del que extraigo unos versos:

 

Pongan atención lectores

a lo que voy a explicar,

porque así quiero contar,

de Cuba lo que pasó;

Causa gran compasión,

al mirarla construida,

pero hoy se ve destruida,

por causa de un huracán;

Las centrales están,

en escombros convertidas.

 

Era el 21 de octubre,

las 9 de la mañana:

Pinar del río y Habana,

se oían las pesadumbres;

Vieron que entre mar y cumbre

un ciclón amenazaba (…)

 

 

Hicieron gran amistad y siempre visitaban la cantina, donde se podían escuchar los

puntos cubanos, isas, folías y malagueñas (tradicionales canarios) retumbando en la madrugada. Mi padre es un hombre muy alegre, amigo de la parranda y toca la guitarra, el laúd y el timple canario. Freían pescado, bebían vino y hacían su vida como cualquier canario. Ese es uno de los muchos atractivos de Valle De Guerra, mi pueblo natal. Pueblo de pescadores, como lo fue el abuelo Gregorio, poeta de vocación y amante de la

isla de Cuba. Estuvo destinado como zapador en la guerra civil y en esta foto se

le puede ver en los Jardines de Murillo de Sevilla en 1938.

Me gustaría poner una antigua dirección que hay en una vieja carta que le enviaron a mi abuelo Gregorio desde

Alemania, como anécdota simplemente.

 

Rita Jung Ehmann 8045 JSManing, München -Park Str. 17, no se si existirá aún esa dirección, pero al parecer

pertenece a la secretaria de un doctor alemán residente en Valle Guerra (ya fallecido), del cual mi abuelo era su jardinero y mantenía su casa en invierno.

 

La antigua casa de María y Juan Rovira está en ruinas ya, pero conserva ese misterio

que siempre me atrapa cada vez que paso por ella. En su interior se pueden ver todavía

antiguas pegatinas de una marca de refrescos pegadas en la cerámica de la cocina del bar.

Gregorio se casó con una tacorontera llamada Ermenegilda Marichal, y ambos

tuvieron a mi padre, Lesimes (Lesmes con i de regalo, por un error tipográfico que pasó a la historia).

Con esto que sigo añadiendo más apellidos canarios (el origen varía, pues de los descritos aquí, Cairós está entre Normando o Italiano, y Marichal es francés) como el Barbuzano cuyo nacimiento es canario aborigen y viene del árbol barbusano, arbusto exclusivo de las islas canarias.

 

En el próximo hablaré de los Dorta, materno por excelencia y me centraré en la historia

de mis bisabuelos Andrés Dorta e Inés Perez Abreu. Se que hay muchos Dorta en Cuba

y quizás en Puerto Rico y he de decir que es originario de La Laguna y Tacoronte.

Durante la emigración muchos se quedaron en las islas caribeñas y jamás regresaron.

Dentro de mi familia Materna vuelve a repetirse la vocación poética y como anécdota

nombraré el caso de Guadalupe, hermana de mi bisabuela Inés, que escuchaba las

historias diarias de la familia recopiladas durante el día, y por la noche las resumía en

un extenso romance sacado de memoria, dejándolos a todos estupefactos con su

capacidad de componer versos.

Maria Fortuny

(María Fortuny “La Catalana” agarrando por los pelos a mi padre, 1963)

 

gregorio-delgado

(Mi abuelo paterno, Gregorio Delgado Barbuzano, en los jardines de Murillo, Sevilla, en 1938 ()


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En mi familia hay de todo, más concretamente en el apellido Cairós. Según el censo oficial, este apellido sólo se encuentra en las Islas Canarias, más concretamente en las islas de Tenerife y Gran Canaria, en el número total de 482, de los cuales, 463 se encuentran en la zona norte de Tenerife.

Buscando no hace mucho en internet, descubrí que hubo un señor llamado José González Cairós, que fue detenido y encarcelado por un delito de supuesto comunismo y masonería. Era carpintero y según consta en el archivo, la fecha de formación corresponde a diciembre de 1944 hasta 1951. La logia estaba, al parecer, en Añaza de Santa Cruz y él era de Valle Guerra, mi pueblo.

Miguel Cairós Rodriguez era el tío abuelo de mi madre, nació el 4 de septiembre de 1882 y fue un emigrante que viajaba mucho a Cuba ( aquí ya doy pistas para todos aquellos cubanos que tengan éste apellido tan escaso) y se cree que pudo tener descendencia en la isla caribeña. Era un hombre mas o menos culto y en su “Cartera de Identidad”- algo así como un pasaporte – figura que estuvo durante todo el decenio de los años 20. Su hijo, también llamado Miguel, era Artillero 2ª del Regimiento de Artillería 72 de Zaragoza, perteneciendo al Tercer Trimestre del reemplazo de 1938. Combatió durante la guerra civil española en este regimiento.

Dos primos hermanos de Miguel Cairós se quedaron para siempre en Cuba, Federico y Enrique Cairós.

Como en la isla, y debido al régimen Castrista, no hay forma de accecer a internet de una manera cómoda, dejo este comunicado a todos los cubanos que tengan el apellido Cairós o Dorta para cuando rastreen en busca de sus familiares den con el mismo. De mi familia partieron como dije, dos primos hermanos y jamás volvieron.

Al igual que el apellido Doro, que es todo un misterio, nuestro apellido Cairós, canario por excelencia, pero no de procedencia, late con fuerza en este corazón que se resigna a perderlo. La razón es que curiosamente la mayoría es materno y por la ley éste se va perdiendo.

BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE MI FAMILIA.

Tres hermanas:  Encarnación, Carmen y Concepción Dorta Perez (Mi abuela materna) conocen a tres jóvenes que nada tenían que ver entre sí, pero increiblemente los tres llevaban el apellido Cairós.

Mi abuelo, Juan Cairós, era  de los Cairós de la zona del Corazón de Jesús, en Valle Guerra. Miguel Cairós (de la zona de las Toscas de Arriba), se casó con la hermana mayor, Encarnación y Eleuterio Cairós, (de los Cairós deTacoronte), se casó con la pequeña, Carmen. Crearon la familia en una zona conjunta. El legado de las hermanas era considerable, las Dorta Perez tenían terrenos en Valle de Guerra que iban desde la montaña hasta la costa. Provenían del apellido Abreu, asentados en el norte de la isla.

Por tenerlo materno, y por gustarme su cadencia y su origen, opté por poner este apellido donde quiera que vaya, como vano intento de rescatarlo de su “muerte”. Mi abuela Concepción, tuvo cinco hijas y un varón, con lo que el apellido Cairós (paterno) , aunque fuera el primero, ya no lo heredaba la siguiente generación.Para colmo mi tío J.J tuvo dos niñas, con lo que el apellido se puede dar por finalizado en mi familia. De la tres hermanas, sólo Carmen tuvo dos varones (un tercero murió al nacer, asfixiado con su propio cordón umbilical) y por esta rama puede escapar el apellido.

Encarnación y Miguel Cairós tuvieron dos hijos, una niña y un niño.eleu

(Eleuterio Cairós y su camión Dodge ( diesel) de principios de los años 20)

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Encarnación, Miguel Cairós y sus hijos, Caridad y Manuel


Nadie me ve

19Nov08

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Nadie me ve

 

 

Arisca de mi frente la aurora,

y la carne de Dios.

 

Extraña, la noche incierta

¿Es que nadie me vio?

 

Aquel desvelo azul no se demora,

clavarme en el negro de la hora:

 

En la que perdí la voz.

 

Por la vida, que despierta

y que en mis brazos yace muerta:

¿Es que nadie me ve, solo yo?

 

¡Ya no se si tengo alma!

Me está esperando tal vez,

recostada sobre mi fosa:

 

O en una racha de rosas,

tal vez se me perdió.

 

En el huerto donde la luna:

De mis sombras el farol,

espera una respuesta,

que solo tiene Dios…

 

 

¿Cuánto tiempo estaré muriendo,

entre días en los que huyendo

me consumo por amor?

 

¿Es que nadie me ve, solo yo?

 

Fuiste seda temblorosa,

mi fe, tu expresión mimosa;

¡Ahora la lija de un reloj!

 

Desahogaste sobre el verso,

que mi espíritu lloró;

Tachaste su silencio, ajeno

a tu insuperable dolor.

 

 

Gritó más fuerte el tuyo,

pero fue el mío el que murió.

 

JuanG.Cairós. poemario. 2008.copyright.


Con una mujer, vaivén de claroscuros, debes tener:

 

La boca dispuesta,

y el alma caliente;

fuerza en su cintura,

la mirada sonriente;

Hambre de su cuello,

afán sobre sus sienes.

 

Con una mujer, cúmulo de fríos, debes tener:

 

Una canción pausada

en la palabra ardiente;

Ayuno en sus ojos y

besos en la frente.

Dejarle espacio cuando ríe,

y matarlo cuando muere.

 

Con una mujer, destino de llantos, debes tener:

 

La vacua promesa,

de sus ojos ausente;

Despejarle el día oscuro,

con un abrazo silente.

A la sábana glaciar;

¡Dónde cada noche muere!

De lo que ha sobrado

de una palabra hiriente;

Avivar la caricia que quema,

en sus labios querientes.

 

Pues con una mujer, perpetuo fuego, debes tener:

 

La piel preparada,

para vestir su presente;

A su fuego, más aliento,

entre espasmos ya dolientes.

007


Un sueño

06Nov08

Dicen que una imagen vale más que mil palabras…Os dejo algunas de ellas y unos cuantos dibujos que hice entre 2000 y 2005.

Irlanda, Kilkenny

 

 

goyo01

En algún lugar de Veneciadibulo21dibulo3Castillo Da Pena (Portugal)infinite1Frente al océano desde el norte de Tenerife

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Mi sobrina R.


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            Resumo brevemente un trayecto de mi travesía personal hacia una odisea; los deseos de cambio espiritual sacuden con fuerza mi espíritu y no tengo más que versos para aguantar sus embestidas. Quimeras, palabras, sueños…Pero a fin de cuentas, parte inquebrantable de mi humilde existencia. Podría escribir varios volúmenes si abarcara la totalidad de mis deseos y ensueños; solo tengo este navío, el océano y un puñado de poemas…

 

 

 Te invito a soñar en la región del sosiego. Tengo un navío de sueños; sus velas son de piel de Luna y sus mástiles de cera. Su timón es de ópalo y sus bordes de obsidiana; de ébano sus tablas, de plata sus remaches y de oro sus cuerdas. Oro fino y polvo de diamantes el cabrestante, bañados de selenita sus nudos fuertes, con huesos de ballena, las cuadernas; su botavara enhiesta, de médula de estrella…

Y llegar hasta Erin, la húmeda esmeralda que flota sobre las aguas tempestuosas. Asomarnos al desfiladero de Móher y observar el infinito.Tengo la llave que abre las puertas de Orión, allí donde descansan, los faraones, en la boca del león que devoraba estrellas.

Sube a mi navío: Te invito a la travesía mágica del amor y el ensueño; Te invito a soñar…Te invito a la poesía y a su verdad desnuda; al pasado que orbita en

la espiral del tiempo. A la quietud que trenza el silencio con cabellos de bruma. Llegaremos hasta Oban y Glencoe en las alas de un cuervo. Tu barca espera anclada en el muelle de la mística, para partir en busca del secreto.Te invito a recorrer el aliento del pasado, sumergirnos en las barbas de Neptuno y nadar por los ríos de fuego del Teide.Te invito a que contemples el cielo más limpio del planeta; a sentarte sobre un mar de nubes que se pierde en el horizonte.Te invito a la raza misteriosa que se marchó con un suspiro; a cruzar el umbrío portal de la luna en el valle de Ucanca.Al bosque encantado de Garajonay, postrero refugio de sátiros y ninfas, que tejen su melodía en el crepúsculo isleño. A la tierra de poetas y musas de fuego; a prendernos en los cabellos de San Juan en el estío. A las dunas de la dorada Fuerteventura; al silencio del fósil, oculto en su dura piel.Te invito al cambio profundo de conciencia cósmica; al despertar.Te invito a un nuevo renacimiento de la compasión y la humildad, al hermanamiento de las razas y la armonía espiritual.

Te invito a la magia del cosmos; caminaremos por las venas del espíritu hasta llegar al corazón de la paz mundial, y juntos palpitaremos al compás de un mismo latido existencial.Te invito a la libertad; al anclaje definitivo de nuestra unión con el misterio de la vida.Te invito a la penitencia del mártir que luchó por un ideal de justicia:Martin Luther King, Gandhi, Mandela, Bob Marley…

Te invito a que bailes el Canario (*1) como el Cisne de Avon: Canary to it with your feet” y bebas conmigo un vino (*2) de mi tierra. A emborrachar el caos y parar el ruido. A ornar de oxígeno este sombrío Apocalipsis. Darle muerte a la violencia con un verso… Te invito a la Atlántida y al océano; desembarcaremos en San Borondón (*3) y navegaremos sobre la isla invisible.Te invito a que te adentres en tu interior y selles tu alma con la verdad de tu emoción sincera.

Te invito a que mueras y renazcas en el sendero iluminado. Te invito al albergue de mi alma y que pases allí la noche; a que me dejes la propina de tus besos y la rosa de tu esencia.Te invito al jardín secreto que he cultivado de versos y he abonado con lágrimas y sonrisas. Al sueño rubicundo de mi torrente apasionado…Al amanecer feérico de la carcajada perpetua…De Dios o de quien sea.

 

 

 

 

 

 

 

 1* Acerca del versoCanary to it with your feet, en “Trabajos de amor perdidos”

 (William Shakespeare)

 Por Astrana Marín:

El canario era una danza española de mucha agilidad, tañido músico de cuatro compases y baile correspondiente,acompañado al son con vivos y cortos movimientos. Los viejos glosarios lo describen en latín de este tenor: concitatioris saltationis genus apud hispanus.Este baile canario, así llamado por proceder de las islas canarias, hacía furoren Londres en tiempos de nuestro dramaturgo, que lo vuelve a citar en su comedia “All’s well that ends well”, acto II, Escena primera.

 2* También cita Shakespeare el vino de Canarias en “Las alegres comadres de Windsor”, en “La Noche de Epifanía” y en la segunda parte de “Enrique IV”.Juegos de cartas españoles, como el de la primera; vinos, como el Jerez; bailes,etc, estaban de moda en todas las cortes europeas, España daba desde entonces la pauta al mundo.

  3* San Borondón es una leyenda Canaria que nos habla de una isla en mitad de nuestro mar, aparece y desaparece. En las leyendas celtas de Irlanda encontramos lo mismo con el nombre de San Brendan o Brandan, y deahí parte el nombre de San Borondón. Un animal mitológico que aparecíacon forma de isla en mitad del océano.

2

 

Juan G.Cairós. 2008


 

 

Watermark

Violeta del Pensamiento

 

Fue alumna del inolvidable Ortega y Gasset, tiene 99 años y se llama

María Rosa Alonso, cultura viviente de Canarias, más propiamente de

la isla de Tenerife. Intenté hacerle una entrevista para el periódico

lagunero “Laguna mensual”, pero no hubo manera, vive en una residencia

privada del Puerto de la Cruz y está muy cansada, perfectamente comprensible.

María Rosa Alonso nació el día de los santos inocentes de 1910, en

la ciudad de Tacoronte, en el norte de Tenerife. Su imagen tuvo siempre

un gran poder de atracción, me hubiese gustado muchísimo haberla

conocido y regalarle el poema que le dediqué y que publico en la otra mirada.

Los que la conocen saben que es muy distendida y de conducta lúdica, siempre

tiene buen humor y está al acecho de cualquier noticia relacionada con la cultura.

Es gran aficionada a los chocolates y uno de sus deseos es poder comer pescado

asado con vino blanco, siendo preferible, obviamente, un caldo tinerfeño.

Estudió en Madrid, Filología Española, en la Universidad, donde conoció

entre otros a García Morente, y acabó licenciándose a finales de los años 40.

En aquellos años posteriores a la guerra civil rastreó las bibliotecas de Madrid,

donde embebida en toda su historia, cultivó su ávida lectura animándola a la

publicación de sus ensayos, artículos y narrativa. Dispone también de muchos

estudios históricos sobre personajes literarios y es una poetisa impresionante.

Se codeó con los grandes de las letras hispanas y siempre habla de ellos, en

especial de Ortega y Gasset. Como María Luisa Villalba publicó en la prensa

tinerfeña. Estuvo presente como miembro en la fundación del instituto de estudios

canarios en 1932. Profesora de Filosofía y Letras de la Universidad de La Laguna,

en el decenio de 1942 a 1952, ya tuvo la llamada de marcharse de la isla al año

siguiente y fue cuando decidió cruzar el charco, asentándose en Venezuela.

Allí vivió entre los poetas de Garza Blanca del Llano, como poetisa y gran

conocedora de la intelectualidad española. Fue la profesora de la facultad de

Humanidades, donde también destacó como subdirectora de la revista de dicha

facultad, en la Universidad de los Andes. Ya jubilada volvió a Tenerife donde

se dedicó a publicar su preciosa obra.

No pude conocerla, pero igualmente me quedo satisfecho y orgulloso de haberlo

intentado, y eso no mitigará- sino todo lo contrario- la admiración y el respeto

que siento por ella, como mujer luchadora, culta, y gran persona.

He de destacar la escasa promoción de su obra por las librerías de La Laguna,

donde apenas reeditan sus libros ( una joya como el Poema de Viana, de 1952,

fue un imposible). Actualmente se ha publicado una antología de artículos

bibliográficos que lleva por nombre “Todos lo que están fueron”, a cargo del

Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de La Laguna.

No me extenderé en su obra, ya hay suficientes reseñas y patrimonios

exclusivos y baso mis palabras en la natural simpatía de poeta a poeta.

María Rosa Alonso en persona, no en trabajos, ni desde ninguna perspectiva

periodística, pues no soy periodista, aunque colabore para Laguna Mensual.

Pues lo que a mí realmente me interesaba era descubrir a la poetisa que fue y

que aún lo es. Como ensayista, historiadora y escritora fue brillante, pero

su mística y alma, reflejada en sus versos, es una lágrima existencial oculta

en sus ojos. Hermana del ex alcalde Don Elfidio Alonso, recientemente,

la actual alcaldesa, Ana Oramas, ha dicho que la quiere lagunera, a pesar de ser tacorontera.

Pero fue Tacoronte, la misma ciudad que acogió en su regazo al gran pintor

surrealista Óscar Domínguez, la que abrió su cielo para que María Rosa

liberara su primer aliento. Y así en la poesía, que dando vueltas en el asilo de

su espíritu, aún sigue viajando por los abismos de la incomunicación.

Como sabueso de su obra en verso, rastreo su dolor y sus amores, lo que

con tanto anhelo su alma, ayudada por las manos, compuso en líneas más personales.

Una canción que se pierde en la memoria, como ese “Dilema” de los Tradicionales de

Carlos Puebla, un temperamento volcánico, fuego sobre fuego, mujer canaria donde las

haya, repartió nuestro talento por toda España. Un dilema para mí…En la ardua condición isleña,

exportó su feminidad en los difíciles años de la posguerra. Mujer ejemplar y una perla del

pensamiento insular, le dedico este poema que compuse mientras miraba su fotografía,

único vestigio de vida que poseo, suficiente para un vagabundo acostumbrado a pasar hambre,

a que se le cierren puertas y defender la insularidad a pesar de todo. Espero que los Sabandeños

escuchen mi plegaria y lleguen alguna vez a entonar el dilema de esta canción.

Me desnudo de vicios y defectos, destilo sus emociones por el filtro de mi alma,

y acariciando la pureza, María Rosa, le dedico este poema.

Soy un amago de eternidad tan solo, y mi tiempo tiene tanto miedo como el suyo…

Como ella, también yo defiendo que hay que decapitar la condición insular y dar

el salto, darnos a conocer y quebrar la cremallera océanica que nos encierra, tanto

la mente y los ojos, como los oídos y la lengua.

 

VIOLETA DEL PENSAMIENTO

(Para María Rosa Alonso)

 

Flor de flores,

entre ausencias femeninas;

¡Sobre la brisa púrpura,

remontando la colina!

 

Flor de flores.

Violeta del pensamiento,

entre memorias que lloran,

sus pétalos al viento.

 

¡Quiero sus lágrimas!

Escapulario de diamantes;

Para pedirle al cielo que desmaye,

estrellas para amantes!

Y sus manos, llenas de mar;

Caminos y venas, ardientes;

¡De besos que no fueron,

más que deseos silentes!

 

Para tocar la sonrisa,

de la luna y su recuerdo;

Atarlas al poema que aún crece,

cada día con un verso.

Un puñado de horas,

de cultura viviente;

¡Tengo una maceta de sueños,

y quiero plantar su simiente!

 

Flor de flores,

entre soledades femeninas;

Con el tiempo arañando,

su piel de parafina.

 

A usted llegó un poeta,

libre de todo, menos de alma;

¡Soñando ser raíz y tierra,

aire, tronco y rama!

Y clavarme en sus años,

cansados de letras;

¡Vestir de gloria su honra,

desnudar de miedo su pena!

 

Déjeme, ahora que soy sombra,

llenarme de su tiempo;

Pedirle que la bautice de nuevo:

¡Violeta del pensamiento!

 

Juan Gregorio Cairós, octubre 2008.

copyright, todos los derechos reservados.


En la Roma del siglo IX los habitantes sufrieron una plaga de langostas.

Esta plaga terminó por destruir no solo los cultivos sino también contaminaron

a las personas y animales. Fue cuando exasperados no tuvieron otro remedio

que acudir a los milagros divinos y el pueblo pidió la presencia del Papa, pero

llevaba un tiempo desaparecido y no sabía nada de él.

Después de un tiempo, el papa apareció con todo su poder para sofocar la

epidemia de muertes que asolaron Roma. Partió de San Pedro y en mitad

del trayecto, en una callejuela, el sumo pontífice cae al suelo. Atónitos

los romanos se descompusieron de horror al comprobar que el papa estaba

dando a luz un bebé. Las gentes enfurecidas y decepcionadas arrastran a

la mujer y a su hijo recién nacido por toda la ciudad hasta que finalmente

le dan muerte a base de piedras.

 

Me encanta la palabra “Papisa”, muchos historiadores creen que la mujer era

oriunda de un pueblo de Alemania. Disfrazada de hombre logró suceder a

León IV convirtiéndose en el papa Juan VIII. Con esto que las “Juanas” que

ha dado la historia han tenido trágicos finales, recordemos a Juana la Loca o

Juana de Arco.

 

MISCELÁNEA

La portada del disco de Loreena McKennitt “ To Drive the Cold Winter Away” fueextraída del cuadro “ Bacchanalian scene” de Richard Dadd, 1862.Y el bellísimo collage de “The Mask and The Mirror”, de 1994, también de McKennitt pertenece a un tapiz  que está en The Unicorn Tapestries en el Cloisters Museum deNew York, del siglo XV.

La partitura de Vangelis para Blade Runner fue la que más tiempo le dedicó y está

compuesta y grabada principalmente con los sintetizadores Yamaha CS-80 de 1977

y el Mog Modular. Ambos también sirvieron para darle forma a su clásico “Spiral”, de 1977.

El grupo Génesis, de Phil Collins, eran unos admiradores de Blade Runner, tanto,

que en su vídeoclip “Tonight, tonight tonight” homenajearon a la película. Hay escenas

del Bradbury building de Los Angeles con los maniquíes (apartamento de Sebastian).

Dalí pintó exclusivamente una obra para el disco de Jackie Gleason, “Lonesome echo”,

de Capitol Records,1955.

La cabecera o sintonía del programa de Televisión Española “Informe Semanal” en

el periodo de los setenta, fue extraída del tema de Donna Summer “I feel love” (I remember yesterday).

El Theremin era un instrumento de aire que fue utilizado por primera vez en el cine

como leimoitiv de escenas de pánico y terror, y es el sonido que más abunda en la

cinta de Hitchcock “ Spellbound” más conocida en España como “Recuerda”.

Han sido muchos los que sostienen que James Horner, un compositor de bandas sonoras

tan conocidas como Titanic o Braveheart, es un plagiador finísimo.

Para Titanic, James Cameron, su director quería que fuese Enya la que pusiera su voz

en lugar de su sustituta, Sissel, una escandinava de voz e imagen parecidas.


Los americanos y sus películas, es ridículo ver en las noticias cómo,

con comportamiento histriónico y teatral, se hacen una campaña política

estrambótica y nada seria.

En el partido republicano se pasan el payaso de turno para que les alegre

su circo de simpatizantes. Cómo diría aquella canción de country:

“Joe, who is that fucking Joe?” El fontanero, la doble de la candidata

Sarah Palin; no nos podemos creer que los estadounidenses sean sensatos

y prudentes. Obama amenazado de muerte por unos jóvenes racistas de

la América profunda, adoradores de McCarthy y su caza de brujas.

Todos tenemos ideales y en mayor o menor medida hemos sentido una

llamada de revolución o cambio que nos impele a cometer, según que

heroicidades, alguna quimera idealista imposible… pero esto ya es de película.

Quería abrir “La otra mirada” mirando allende el atlántico, directo al

sueño americano, ahora que inmersos en el periodo más cambiante desde

la segunda guerra mundial, estamos pendientes de los resultados de sus

elecciones presidenciales.

En la otra mirada trataré diversos temas, de lo que motive mi curiosidad,

o esté de actualidad. Biografías, cartas a diferentes personajes, críticas,

lo que me salga de los… ojos de la mente.

Recomendaré películas, música, etc, y trataré de contestar o estar al día de

lo que vaya ocurriendo en otros lugares del mundo.

 

Juan Cairós